1 de noviembre de 2019

Sensibilidad Química Alimentaria (11ª parte): Alimentos que aumentan la permeabilidad intestinal para la histamina y su tratamiento farmacológico

Otra razón por la que la histamina podría estar aumentada es porque haya un aumento de la permeabilidad intestinal debido a la ingesta de sustancias que pueden dañar el epitelio del intestino, provocando lo que se conoce coloquialmente como intestino agujereado.

Al aumentar la permeabilidad del intestino, favorecen que moléculas grandes y otras sustancias que se encuentran en el tracto digestivo puedan entrar en el cuerpo, cuando normalmente no deberían entrar. Esto incrementa el riesgo de desarrollar una alergia mediada por IgE o una intoxicación.


El alcohol podría aumentar la absorción de alérgenos que se encuentran en el tracto gastrointestinal y además también podría influir en el umbral de tolerancia de alérgenos alimentarios de una manera negativa.

Las especias picantes, como la pimienta, el chile, el curry… son capaces de incrementar la permeabilidad intestinal de histamina y aumentar su absorción.


Medicamentos que podrían ayudar en caso de histaminosis producida por el aumento de la permeabilidad intestinal son los estabilizantes de mastocitos (son más eficaces si se toman antes de la exposición al antígenos) (un ejemplo de fármaco sería el cromoglicato disódico); y también los antihistamínicos H1 (los que tengáis intolerancia a los polioles debéistener en cuenta que algunos contienen sorbitol, como por ejemplo el Aerius).

Los suplementos de enzima DAO no tienen ningún efecto en estos casos.

Los suplementos que ayuden a reparar la mucosa intestinal también podrían ayudar, como por ejemplo la glutamina, ya que es el principal sustrato energético del intestino delgado, o suplementos que forman una biobarrera mucoprotectora del intestino gracias a los xiloglucanos que contienen.




Sensibilidad Química Alimentaria (10ª parte): Alimentos bloqueadores de la enzima DAO y fármacos para la histaminosis

La enzima diaminooxidasa (DAO) es una molécula sensible cuya actividad puede ser inhibida por ciertas sustancias químicas.

Me temo que todavía no se conoce apenas las sustancias que pueden inhibir la actividad de la otra enzima que metaboliza la histamina, la histamina N-metil transferasa (HNMT), por eso tan sólo me voy a hablar los inhibidores de la enzima DAO.

Los antihistamínicos H1 (como la Ebastina), pueden ayudar a reducir los síntomas de histaminosis causada por la inhibición de la enzima DAO por parte de sustancias químicas. Pero los suplementos de enzima DAO (como el Migrasin, Naturdao, Daofood o Daosin), no son eficaces contra los inhibidores de la enzima DAO.

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Las sustancias que veis en la diapositiva de abajo son, o contienen, inhibidores de la enzima DAO y por tanto pueden bloquear la degradación de la histamina por esta enzima.

Las bebidas estimulantes pueden contener teobromina. Como véis la nuez de cola contiene esta sustancia, por lo que no se debe tomar coca cola u otras bebidas de cola.

El alcohol puede bloquear la enzima DAO y además aumenta la permeabilidad intestinal para la histamina.

Entre los fármacos que inhiben a la DAO tenemos ansiolíticos como el diazepam, algunos antibióticos como el ácido clavulánico (que está en el augmentine), algunos antiasmáticos como la teofilina, y muchos otros tipos de fármacos.

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Sensibilidad Química Alimentaria (9ª parte): Alimentos liberadores de histamina - Listado de alimentos y fármacos

Hay sustancias que pueden provocar que los mastocitos liberen histamina endógena. Y este mecanismo es independiente de que haya un déficit de DAO. Esta liberación está potenciada en personas que padecen el síndrome de activación mastocitaria y, en menor grado, puede que también se produzca cuando la actividad de la HNMT esté reducida, (la HNMT es una enzima que degrada la histamina que está dentro de las células).

Tenemos que tener en cuenta que si la dosis fuera suficientemente elevada, incluso la gente sana reaccionaría a estos liberadores.

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 Se estima que alrededor de un 20% de la población utiliza algún fármaco que puede incrementar la liberación de histamina endógena o que puede bloquear la actividad de la enzima DAO, lo que hace que haya más casos de histaminosis.

La clara de huevo, independientemente de que también contiene histamina, se cree que cuando está cruda podría provocar la liberación de histamina, aunque esto no está del todo claro.

También hay algunos medicamentos comunes que pueden producir la liberación endógena de histamina como es el caso de antiinflamatorios como el naproxeno, mucolíticos como la acetilcisteína, antitusivos como la codeína o analgésicos como la aspirina, aunque hay muchísimos más.

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En estos casos se podría tomar cromoglicato disódico para estabilizar a los mastocitos o algún antihistamínico, pero lo que no nos ayudaría son los suplementos de enzima DAO.

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Sensibilidad Química Alimentaria (8ª parte): Alimentos que contienen histamina y otras aminas biógenas

La Histamina puede estar presente en los alimentos por varias razones:
  • Puede ser un subproducto del deterioro de la comida perecedera.
  • Puede haberse creado durante la fermentación microbiana.
  • Puede haberse producido durante la maduración del alimento.
  • Puede haberse creado durante la excesiva maduración de la fruta.

Además, algunos alimentos de origen vegetal la contienen de manera natural, incluso aunque sean muy frescos

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No se puede saber con exactitud la cantidad de histamina que contiene un alimento porque va a depender de muchos factores, como su composición, ya que puede tener aminoácidos que por descarboxilación bacteriana se transformen en sus correspondientes aminas biógenas. Por ejemplo, el pescado azul contiene mucha histidina que que puede transformar en histamina cuando el pescado no es muy fresco). Otro factor fundamental es la higiene que haya tenido ese alimento, ya que cuanto más contaminado esté por bacterias, éstas podrán producir más Aminas Biógenas. Y por supuesto también va a influir mucho los tipos de bacteria que tenga el alimento, ya que son las que tienen enzimas descarboxilasas las que producen aminas biógenas.


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Otros factores que van a determinar el contenido de histamina que tiene el alimento son las condiciones en las que se produce la fermentación y su duración y que se haya conservado adecuadamente, así como los microorganismos utilizados para realizar la fermentación del alimento
Esta es la razón por la que os vais a encontrar con muchos listados que son contradictorios, a pesar de que provengan de fuentes fiables de información.

Pero os voy a nombrar los alimentos en los que existe más consenso en cuanto a que se deberían evitar o limitar en casos de Intolerancia a la histamina

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Es muy difícil establecer un umbral seguro de histamina que se puede tolerar ya que hay muchos factores que intervienen en la tolerancia. Por ejemplo, hay mucha variabilidad de una persona a otra en cuanto a sensibilidad a aminas bioactivas.  Además, a diferencia de las alergias alimentarias que se desencadenan en cuanto se ingiere en tan sólo una ocasión ese alimento, en el caso de histaminosis es la cantidad acumulada de histamina la que causa los síntomas, y hasta que no se alcanza cierta cantidad, que será distinta de una persona a otra, y puede provenir de la acumulación de histamina proveniente de distintos alimentos, no se desencadenarán los síntomas. Y otro aspecto a considerar es que la cantidad que produce dolores de cabeza en una persona, puede que no tenga ningún efecto en otra.

Por otro lado, hay algunos fármacos que bloquean a la enzima DAO impidiendo que degrade la histamina. Esto puede dar lugar que con el tiempo se eleven los niveles de histamina, especialmente si son medicinas que se toman de forma prolongada.

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Como regla general, las concentraciones más elevadas de histamina se encuentran en alimentos fermentados y en los madurados, como el queso curado, el yogur, carnes procesadas, bebidas alcohólicas, chuchut, productos de la soja, algunos pescados, sobre todo los azules, especialmente si están congelados, ahumados o enlatados. También tienen aminas biógenas las frutas como las fresas, las cerezas y en general los cítricos, verduras como la berenjena, la espinaca y el tomate. E incluso algunas especias pueden tener histamina, como es el caso del chile, la canela, el clavo y el vinagre. Se debería evitar cualquier tipo de alcohol, pero sobre todo el vino, la cerveza y el champán.

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Es recomendable que los alimentos de origen vegetal estén hervidos o que sean lo más frescos que sea posible para reducir su contenido en aminas biógenas.

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El pescado debe ser lo más fresco que sea posible, y si tenéis histaminosis posiblemente tengáis que limitar el pescado azul porque tiene más histamina, y el marisco porque se degrada enseguida
Debéis evitar los embutidos, especialmente los más curados, al igual que los quesos maduros, de hecho el único lácteo que se tolera bien es el queso fresco.

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Algunos alimentos que de manera natural contienen histamina son la berenjena, las espinacas, el tomate y el aguacate. También está en gran cantidad en el vinagre y la salsa de soja.

Respecto a la levadura no hay mucho consenso, hay quien dice que se puede tomar y quien dice que no, así que os animo a que la evaluéis por vosotros mismos a ver si podéis tolerarla.

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Los antihistamínicos pueden ayudar a aliviar la sintomatología, pero únicamente si no se está siguiendo ya una dieta baja en histamina.

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Aquí abajo tenéis algunos alimentos que deberíais limitar ya que aunque puede que no tengan histamina, sí que tienen otras amina biógenas.

La papaya no tiene histamina, pero tiene otra aminas biógenas (entre 10 y 20 ml/kg). Además se cree que una enzima que tiene que nos ayuda a digerir las proteínas, la papaína, puede provocar la liberación de histamina en algunas personas.

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Cuando los responsables de la intolerancia son los alimentos que contienen gran cantidad de aminas biógenas, a pesar de que no tengan histamina, nos puede resultar especialmente difícil identificarlos como los causantes de la histaminosis, por eso es importante tenerlos en cuenta también.
Tan sólo hay unas pocas aminas biógenas que por ellas mismas puedan causar síntomas por tener un efecto vasodilator o de neurotransmisor, lo que es muy similar al efecto que tiene la histamina o lo que producen las sustancias liberadoras de histamina.
Otras aminas no desencadenan síntomas directamente, sino que simplemente agravan la sintomatología producida por la histamina, por ejemplo, si las tomas conjuntamente con alguna comida que contenga histamina. Esto se debe a que compiten por ser degradadas por la enzimas, y además la DAO tiene más afinidad por estas aminas, por lo que mientras que está entretenida metabolizando estas otras aminas, no podrá degradar la histamina.

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Pincha aquí si quieres leer el artículo donde hablo de otra causa de histaminosis: la producida por alimentos que estimulan la liberación endógena. Incluyo listado de alimentos y tratamiento farmacológico.

Sensibilidad Química Alimentaria (7ª parte): Diferentes Causas de Histaminosis, Listados de alimentos que aumentan la histamina y tratamiento farmacológico

En cada grupo de alimentos, hay algunos que se toleran mejor y otros peor. Por lo que en general no se debería evitar ningún grupo al completo, de modo que es posible seguir una dieta equilibrada al poder tomar alimentos de todas las categorías para poder conseguir así todos los nutrientes que el cuerpo necesita. 

Un cambio dietético no significa que vayas a tener que restringir alguna categoría de alimentos demasiado. Para asegurarte de que sigues una dieta equilibrada a largo plazo, es recomendable que consultes con un Dietista-Nutricionista especializado en intolerancias alimentarias. Especialmente si también se padece alguna otra intolerancia o alergia alimentaria que requiera que se restrinja aún más la dieta.

Se debe leer siempre la lista de ingredientes para comprobar si esa comida tiene algún ingrediente que sea incompatible con vuestra intolerancia.

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Es importante entender qué alimentos afectan a los niveles de histamina y el mecanismo de acción.

Además de los alimentos que directamente contienen histamina, hay también otros que van a influir de manera indirecta en sus niveles, como los los liberadores de histamina, los inhibidores de la DAO, otras AB y también sustancias que pueden afectar a la permeabilidad intestinal.

Una intolerancia a la histamina puede ser debida a varias causas que tienen mecanismos subyacentes distintos. Ésta puede que sea una de las razones por la que no todas las personas afectadas reaccionan de igual manera a los mismos alimentos o a las categorías de desencadenantes . El conocimiento de cuál es el mecanismo que desencadena las reacciones en cada persona es también relevante para elegir el tratamiento médico más apropiado.

Voy a hablar ahora de cada grupo de sustancias que pueden provocar un aumento de histamina, qué alimentos son los más representativos de cada uno de esos grupos, y comentaré rápidamente qué tratamiento farmacológico podría ser el más eficaz para cada una de esas causas, aunque por supuesto que tiene que ser vuestro médico quien decida cuál es el más apropiado para vosotros, teniendo en cuenta vuestro historial médico.

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La Histamina puede estar presente en los alimentos por varias razones:
  • Puede ser un subproducto del deterioro de la comida perecedera.
  • Puede haberse creado durante la fermentación microbiana
  • Puede haberse producido durante la maduración del alimento
  • Puede haberse creado durante la excesiva maduración de la fruta

Además, algunos alimentos de origen vegetal la contienen de manera natural, incluso aunque sean muy frescos.

Sensibilidad Química Alimentaria (6ª parte): Suplementos y Probióticos para la Histaminosis

Aunque lo ideal sería cubrir todas los requerimientos nutricionales con la comida, a veces hay que recurrir a suplementos, como por ejemplo el omega 3 por la dificultad de encontrar alimentos pobres en histamina y ricos en este ácido graso. 

También podríamos considerar tomar suplementos de zinc, cobre, vitamina C y vitamina B6 ya que actúan como cofactor de la DAO y en teoría podrían potencialmente mejorar su función, aunque no hay una fuerte evidencia científica que apoye estas recomendaciones.

También nos podríamos plantear tomar la enzima DAO 20 minutos antes de las comidas principales
.
En un estudio se observó cómo la suplementación con DAO reducía la duración de las migrañas, aunque no parece que tuvo efecto ni en la frecuencia ni en la severidad de los síntomas.

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Si queremos suplementarnos con probióticos, tenemos que elegir muy bien las cepas ya que hay bacterias que pueden producir histamina y sin embargo, otras ayudan a degradarla. Además, también ya hay algunos estudios in vitro y en ratones que han demostrado que algunas cepas de probióticos pueden ayudar a minimizar la liberación de histamina. Las cepas más efectivas parece que son el Lactobacillus Rhamnosus y también varias cepas de Bifidobacterias, pero realmente no hay garantía de que también ayuden en humanos.

A pesar de que algunos probióticos son potencialmente capaces de ayudar, realmente parecen ser más útiles para prevenir reacciones alérgicas que para tratar síntomas de histaminosis.


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En un estudio se observó como la toma de dos cepas de Bifidobacterias (Bifidobacterium infantis and Bifidobacterium longum) suprimía factores involucrados en la producción de histamina, aunque este estudio se realizó en ratas y no en humanos y estos resultados no pueden ser siempre extrapolados a las personas.

Otro estudio evaluó los efectos que tienen varias cepas de probióticos sobre los mastocitos y observaron cómo fueron capaces de calmar el sistema inmunitario y minimizar la liberación de histamina, y esto lo consiguieron, sobre todo, dos cepas de Lactobacillus Rhamnosus.


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La formación de aminas biógenas es dependiente de la cepa utilizada y no está asociado a la especie. Por tanto, se debe tener cuidado y debemos fijarnos en que la cepa tenga o no actividad descarboxilasa, a la hora de elegir un probiótico o un cultivo iniciador para realizar una fermentación.


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 Por tanto, si queréis probar a tomar algún probiótico, tenéis que poner atención qué tipo de cepa trae. Por ejemplo, se ha observado que algunas cepas de Lactobacillus pueden incrementar el contenido en histamina, mientras que otras lo disminuyen. En otro estudio se observó como el lactobacillus casei (TISTR 389) y el  Lactobacillus delbrueckii subespecies bulgaricus (TISTR 895) producen aminas biógenas,  (el l. casei fue el que produjo más cantidad de histamina y tiramina, mientras que el bulgaricus produjo tan sólo histamina). Sin embargo, no se observó que otros tipos de lactobacillus produjeran aminas biógenas, como el Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus lactis subsp. lactis, Lactococcus lactis subsp. lactis, and Lactobacillus plantarum, por lo menos las cepas estudiadas.
Curiosamente, en otro estudio se observó que el l. Casei en lugar de producir aminas biógenas, lo que hacía era degradarlas, por eso se está estudiando añadir esa cepa específica a quesos que tienen alto contenido en aminas

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Los alimentos fermentados, que contienen de manera natural probióticos, no son una opción para quien tiene intolerancia a la histamina, por lo que si se quiere tomar probióticos se tienen que suplementar, aunque no hay suficiente evidencia científica para que se pueda recomendar de forma sistemática su uso.

Por otra parte, tenéis que tener en cuenta de que no se conoce la dosis óptima para esta condición y los efectos secundarios que quizás pudiera tener si se tomara a largo plazo, por lo que deberíais consultarlo primero con vuestro médico ya que es él quien conoce vuestra historia médica.

Mi recomendación personal es que si decidís tomar algún probiótico, que sea el lactobacilos rhamnosus o cepas de bifidobacterias. Aunque habría que personalizar el probiótico a la microbiota que tenga cada persona. Por ejemplo, dependerá entre otros factores de la cantidad de clostridium que se tenga (es una bacteria productora de toxinas), ya que se ha observado en estudios que las especies de clostridium se acumulan en el intestino cuando disminuye la población de bifidobacterias, así que si este fuera el caso, entonces este sería el probiótico para poder matar dos pájaros de un tiro.


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Pincha aquí para seguir leyendo la presentación. En el siguiente artículo proporciono listados de alimentos que pueden producir histaminosis, pero separándolos por categorías según sea la causa del aumento de la histamina (por déficit de DAO, o por fármacos o alimentos que bloquean la enzima DAO, o por alimentos o aditivos que producen la liberación endógena de histamina o por alimentos que producen un aumento de permeabilidad para la histamina). También hablo en el siguiente artículo del tratamiento farmacológico según sea la causa.

Sensibilidad Química Alimentaria (5ª parte): Dieta baja en histamina

Antes de comenzar a explicar la dieta, quiero hacer algunas puntualizaciones que considero muy importantes:

La relación riesgo-beneficio debe ser lo primero a considerar cuando nos planteemos cualquier tipo de dieta de eliminación. Al igual que en la dieta baja en FODMAP, en la dieta baja en histamina se excluyen muchos alimentos que son muy nutritivos y que nos proporcionan beneficios para la salud.

Esta dieta no es apropiada para niños muy pequeños, aunque las restricciones dietéticas significantes pueden afectar al estado nutricional a cualquier edad.

Esta es la razón por la que se recomienda que sigáis este tipo de dieta bajo la supervisión de un Dietista-Nutricionista especializado en intolerancias alimentarias para que os asesore en cómo evitar las posibles carencias nutricionales que se podrían derivar de las restricciones dietéticas que se tengan que hacer.

 Recordad que se llama dieta baja en histamina para simplificar, pero algunos de estos alimentos contienen poca histamina en realidad. Algunos son ricos en otras aminas biógenas, liberan histamina endógena o bloquean la enzima (DAO).

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Hay 3 fases desde que se diagnostica la Intolerancia a la Histamina hasta que se comienza la terapia.

Como tan sólo se puede descubrir qué alimentos se toleran bien si se parte de un estado asintomático, es importante comenzar la dieta tomando tan sólo comida que se supone que se tolera bien, y para eso podemos apoyarnos en los listados que comentaré más adelante. 

La primera fase debe durar por lo menos 2 semanas, aunque es mejor que dure unas 4 semanas y si hiciera falta se podría alargar hasta 6 semanas, y durante este tiempo hay que restringir de manera más estricta la cantidad de histamina que se consume.

Si diera buenos resultados, esta fase también serviría para que uno sepa cómo poder comer para poder deshacerse de los síntomas si en un futuro volvieran a aparecer quizás porque se haya producido una transgresión de la dieta (con transgresión me refiero a que se coma algo que no se debe tomar).

Puede que haya alguna otra sustancia que no toleres y que ésta sea independiente de la intolerancia a la histamina, y que por casualidad esté entre las cosas que has eliminado en esta primera fase, en este caso la fase 2 te ayudará a diagnosticarlo. Por tanto, si sospechas de que algún alimento específico te sienta mal, si lo has eliminado en la fase 1 y partes de que no tienes ningún síntoma, al evaluarlo en la fase 2 podrás confirmar o descartar tus sospechas.

Es fundamental que se escriba en un diario lo que se consume y los síntomas que se sienten. Esto es una herramienta muy útil para poder evaluar las mejoras y las recaídas que se puedan tener a qué pueden ser debidas.

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La siguiente fase es la de reintroducción, donde gradualmente se reintroducen alimentos que contienen histamina para determinar su grado de tolerancia. No tiene por qué realizarse en un orden en concreto, por lo que suelo recomendar que primero se reintroduzcan los alimentos que más se echan de menos.

Se reintroducen alimentos que se toleran mal de los diferentes grupos de alimentos (carnes, lácteos, hortalizas, frutas, aditivos…) pero uno a uno. Mientras tanto, se toman descansos de 1 o 2 días hasta que se pasan los síntomas. 

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Si se reacciona a casi todos estos alimentos, entonces se puede estar bastante seguro de que lo que se sufre es de Intolerancia a la Histamina. Por tanto, la fase 2 no es el comienzo de una futura dieta ilimitada, sino que es parte del diagnóstico. No se tiene por qué probar cada uno de los alimentos del listado, sino que esta fase concluye una ver que tenemos un resultado claro.

Quiero hacer una advertencia y que con las personas que hayan tenido reacciones graves o incluso anafilaxia en el pasado, tienen que tener proceder con mucho cuidado a la hora de incorporar nuevos alimentos a su dieta.

Otro efecto importante que también se consigue con esta fase, y para eso se ha tenido que pasar primero por la fase 1, es que a menudo los pacientes no consideran la dieta necesaria porque ellos se sienten bien y sanos después de que la dieta haya tenido éxito, y no tienen la misma motivación que tenían cuando estaban sufriendo los síntomas severos. Lo que es más, el esfuerzo les parece inaguantable. Para poder tener éxito, hay que evitar muchos alimentos, hay que aprender muchas cosas nuevas, y quizás incluso hay que aislarse socialmente durante algún tiempo. Pero uno no hace sacrificios tan sólo porque tu nutricionista te pide que los hagas. Gracias a estas pruebas de provocación con alimentos que claramente se toleran mal, el cerebro aprende que no hay más remedio que seguir la dieta.

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Una vez que el paciente sabe, sin duda alguna, lo mal que le sientan tomar alimentos que le elevan la histamina, entonces ya está preparado para adherirse a la dieta que tendrá que seguir de manera indefinida. Ahora, el paciente ya puede empezar a incorporar en su dieta tantos alimentos como le sea posible tolerar. Me temo que este es un proceso de aprendizaje que puede tardar años.

La intensidad de los síntomas depende de la dosis. Los alimentos que son muy mal tolerados, si la dosis es suficientemente pequeña, no causarían problemas. 

Para no tener que limitarse demasiado, con el tiempo se debería probar todo lo que le gustaría poder tomar, pero sólo una cosa a la vez. Para conseguir resultados fiables, no se debería tener ningún síntoma en el momento de hacer el test (y además no se debería estar tomando ningún antihistamínico) y después se debería consumir tan sólo alimentos que se sepa seguro que se toleran bien. Esto es importante porque en algunos casos los síntomas podrían manifestarse con retraso. Es mejor hacer las pruebas de provocación un par de veces por tipo de comida para evitar malinterpretaciones.

La dieta debe seguirse indefinidamente mientras que persista la Intolerancia a la histamina. En la mayoría de los casos, desafortunadamente, tiene que ser para siempre. Además las transgresiones normalmente son castigadas mediante el desencadenamiento de síntomas asociados a la histamina a las pocas horas.


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Aunque algunos alimentos no se toleren demasiado bien al comienzo de la dieta debido quizás a un colon irritable, estos pueden que sean mejor tolerados algunas semanas después. Esta es la razón por la que deberías reevaluar los alimentos que fueron identificados como mal tolerados unos meses atrás.

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Aquí tenéis algunos aspectos importantes que se deben tener en cuenta.

Durante la fase de eliminación, debéis intentar cocinar vosotros mismos todas las comidas.

Se deben limitar los alimentos precocinados y los alimentos enlatados.

También se deben evitar los alimentos muy procesados, ya que entre otras razones, pueden tener colorantes artificiales que podrían desencadenar una reacción.


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Debéis mantener la cocina muy limpia.

Hay que refrigerar los alimentos tan pronto como sea posible, ya que la histamina se forma conforme se va deteriorando el alimento.

Hay que desechar la carne que lleve más de 48 horas en el frigorífico

Los alimentos cogelados deben ser descongelados tan rápidamente como sea posible, ya que al descongelarse el agua queda libre para que las bacterias formen histamina.


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Pincha aquí para seguir leyendo la presentación. En la siguiente parte hablo de los suplementos y probióticos que ayudan en la histaminosis.

Sensibilidad Química Alimentaria (4ª parte): Intolerancia a la histamina (diagnóstico, causas, síntomas)

Alrededor de un 1% de la población tiene reacciones adversas ante lo que se considera una cantidad normal de histamina en alimentos. A esta sensibilidad aumentada es a lo que llamamos Intolerancia a la Histamina.

Se desarrolla tanto por una disponibilidad aumentada de Histamina en el cuerpo, como por una capacidad reducida de las enzimas para degradar la histamina y eliminarla del organismo.

Esta condición se cree que es debida principalmente por una enfermedad previa gastrointestinal y/o por genética.


El diagnóstico de Intolerancia a la Histamina se basa en tener unos bajos niveles plasmáticos de la enzima DAO, que haya presentes trastornos gastrointestinales funcionales y que la sintomatología mejore con una dieta reducida en Histamina. Además, este tipo de dieta, no sólo causa una mejora de los síntomas, sino que también produce un incremento de los niveles plasmáticos del valor de DAO, el cual se correlaciona con el grado de adherencia a la dieta.

Por tanto, en el caso de personas que presentan los típicos síntomas de Intolerancia a la Histamina desencadenados por alimentos ricos en histamina y alcohol, con intolerancia a fármacos que liberan histamina endógena o que bloquean la enzima DAO, y con un diagnóstico negativo de alergia o de otros trastornos internos, se debería considerar la intolerancia a la histamina. Una dieta libre de histamina, si fuera necesario, ayudada de antihistamínicos o de suplementos de DAO, lleva a una mejora de los síntomas. 

Aquí quiero hacer un inciso y es que hay pacientes que lo que realmente tienen es un síndrome de activación mastocitaria y se diagnostica de forma errónea como una intolerancia a la histamina, por eso también recomiendo de que se realice la prueba de la triptasa sérica además de la histamina y metilhistamina en orina.


 Hay varias razones por las que la Histamina puede estar aumentada. Puede ser porque se esté tomando algún fármaco que esté bloqueando la acción de la enzima DAO, o que esté estimulando la liberación endógena de histamina (con endógena quiero decir que la produce nuestro propio cuerpo). Hay trastornos gastrointestinales que podrían estar detrás del aumento de histamina, como es el intestino permeable o la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). La histamina también podría estar aumentada simplemente por la alta ingesta de alimentos que la contienen en gran cantidad, o por la ingesta de alimentos que provocan en algunas personas que se libere histamina.
Además, en el intestino tenemos bacterias que son capaces de convertir el aminoácido histidina, que se encuentra en alimentos proteicos, hasta histamina. Contribuyendo por tanto a un incremento de la histamina del cuerpo, especialmente si estas bacterias están en mayor número debido a un sobrecrecimiento bacteriano (SIBO o un LIBO).


La histamina puede elevarse por distintos mecanismos, el más importante es desarrollar sensibilizaciones a alimentos. Otros serían, por ejemplo, las alergias, o padecer sensibilidad a otros estímulos como la luz, el ruido, los olores, los cambios de temperatura y sustancias químicas.


Antes de comenzar una dieta baja en histamina porque se sospeche que se tiene intolerancia, lo primero que habría que hacer es descartar que esa sintomatología esté causada por alguna alergia a algún alimento, y para eso hay varios tests en los que se mira las IgE específicas a varios alimentos, aunque tenemos que tener en cuenta que estos test de alergia alimentaria no son infalibles y tan sólo valoran la probabilidad, por ejemplo, quizás pensáis que tenéis intolerancia a la histamina porque cuando tomáis tomate, el cual tiene histamina, os aparecen síntomas de histaminosis, entonces os hacéis la prueba de IgE del tomate, y os sale negativa, pero resulta que para hacer la prueba la muestra la habían tomado de la pulpa y puede que vosotros seáis alérgicos tan sólo a las semillas. Por eso es fundamental que os observéis bien cómo reaccionáis antes la ingesta de ciertos alimentos, y para eso la herramienta que más os puede ayudar a identificar alimentos que os sientan mal es un diario de alimentos y síntomas.


Los síntomas son muy parecidos a los de la alergia, aunque en este caso no están mediados por las inmunoglobulinas E, por eso se denomina intolerancia y no alergia.


 Hay mucha variedad en cuanto al momento en que aparecen los síntomas y su gravedad. Aquí os nombro los síntomas más comunes, aunque no están todos, ni tampoco se tiene por qué tener todos estos.
El principal síntoma que se suele tener, y que además es al que los pacientes le suelen dar más importancia porque les incapacita para poder llevar una vida normal, es la migraña. Aunque puede que tan sólo se manifieste con dolores de cabeza menos intensos. Los trastornos digestivos son frecuentes, sobre todo la diarrea y el dolor abdominal, pero también puede haber náuseas, vómitos y reflujo gastroesofágico, que se manifiesta como dolor o ardor en el pecho. También puede haber problemas respiratorios como asma, moqueo o nariz taponada. También puede haber síntomas en la piel, como eczemas, urticaria, rubor en la cara, prurito que es picor en la piel aunque puede que no se vea ninguna lesión en la piel. También puede producirse arritmias, descenso de la presión arterial o sensación de mareo.
 Estos síntomas pueden aliviarse con una dieta libre de H o con antihistamínicos.


 Los niveles normales de histamina en el plasma sanguíneo están entre 0.3 y 1 ng/mL, y cantidades superiores a estas pueden causar problemas. Por ejemplo, entre 1 y 2 ng/mL puede incrementar la secreción ácida del estómago y aumentar el ritmo cardíaco, mientras que concentraciones entre 3 y 5 ng-mL pueden incrementar el rubor y los dolores de cabeza.


Pincha aquí si quieres seguir leyendo la presentación, en la siguiente parte hablo sobre cómo se debe realizar una dieta baja en histamina. 



Sensibilidad Química Alimentaria (3ª parte): Aminas biógenas, Glutamatos, Salicilatos, Sulfitos, Benzoatos, Emulsificantes, Colorantes, Edulcorantes...

Voy a comentar primero algunos aditivos y luego hablaré sobre los químicos más problemáticos que se encuentran de manera natural en los alimentos.


Los sulfitos, que se añaden para conservar el vino, algunos zumos, frutas deshidratadas, carnes procesadas y a muchos otros productos industriales, evitan que las células del colon puedan utilizar el butirato como combustible, entorpeciendo así la regeneración de la mucosa intestinal. Por lo que no son aconsejables ni siquiera para la población sana.



Algunos grupos parecen tener mayor riesgo de hipersensibilidad a los sulfitos. por ejemplo, asmáticos dependientes de esteroides, o personas con marcada hiperreactividad de las vías respiratorias o que tienen asma crónico.
En una revisión que hizo el equipo de Vally se sugerió que de un 3 a un 10% de personas asmáticas experimentan síntomas cuando se exponen a la ingestión de sulfitos.


 

Los sulfitos pueden causar urticaria y angioedema, tanto por aplicación tópica de cosméticos que los contengan como por ingestión oral. Otras reacciones que pueden causar los sulfitos son la rinitis y la anafilaxia, aunque esto es menos frecuente.








Abajo tenéis un listado de algunos de los alimentos a los que se les añade más sulfitos:



El ácido benzoico o benzoato es producido por muchas plantas y también se ha detectado en animales, por lo que está presente en muchos alimentos, incluidos los frutos del bosque y los productos lácteos, generalmente en concentraciones relativamente bajas ((de hasta 40 mg / kg)). El benzoato también puede ser un producto de la digestión. Por ejemplo, el ácido cinámico de la canela se oxida a una sal de benzoato en el hígado. Los benzoatos también se añaden en concentraciones mucho más altas a los refrescos, mermeladas, dulces, chocolates, helados, encurtidos, productos horneados, debido a que tienen propiedades antimicrobianas.



Los benzoatos se han asociado a urticaria crónica, asma, rinitis, anafilaxia y dermatitis atópica; aunque no hay evidencia científica de calidad que haya demostrado estas asociaciones y hay estudios con resultados contradictorios. 
Además tampoco se sabe si los efectos son sólo producidos por los benzoatos que se añaden como aditivos, o también por los que están naturalmente presentes en los alimentos.




Abajo tenéis el listado de los alimentos que contienen mayor cantidad de benzoatos:



Voy a hablar ahora de algunos aditivos que, aunque no se asocian a reacciones pseudoalérgicas, pueden resultar nocivos para la salud y por tanto sería recomendable que los evitárais.



Las maltodextrinas, que se añaden a muchos alimentos para espesarlos y endulzarlos, favorecen la proliferación de bacterias proinflamatorias.


 

En un estudio que se publicó el año pasado, se observó como el consumo de sucralosa y maltodextrina pueden exacerbar la actividad de la mieloperoxidasa, que es un marcador de inflamación, en personas con una predisposición proinflamatoria.


Los carragenatos son un espesante proveniente de las algas y se ha observado en algunos estudios como pueden incrementar sustancias inflamatorias como la IL-6, también pueden elevar la calprotectina fecal (que es un marcador de inflamación intestinal) e incluso pueden producir una alteración de la microbiota intestinal, reduciendo la población de akkermansia muciniphila, que es una bacteria beneficiosa que tiene efectos antiinflamatorios.


Los emulsificantes son un aditivo que se utiliza en la industria para emulsionar y disolver las grasas y son unos de los aditivos más nocivos para la salud. En los 3 primeros estudios que tenéis en las referencias bibliográficas de la diapositiva, se observó como el Polisorbato 80 y la Carboximetilcelulosa alteran la microbiota intestinal, disminuyen el espesor de la mucosa del intestino y por tanto acortan la distancia que hay entre el epitelio intestinal y la microbiota y además aumentan la permeabilidad intestinal. También crean un ambiente proinflamatorio en el intestino que da lugar a una inflamación de bajo grado. Y en el estudio que tenéis referenciado como número 4, y que se ha publicado recientemente en este año, se ha demostrado como los emulsificantes también tienen un impacto significante sobre la ansiedad.



Además, en estos otros 3 estudios se observó como el polisorbato 80 puede inducir la liberación de enzimas lisosomales de las células de la mucosa intestinal, aumentando la permeabilidad intestinal, y también incrementa la translocación bacteriana a través del epitelio intestinal. Se observó cómo se multiplicaba por 59 veces la translocación de la E. Coli.


El dióxido de titanio es un colorante que se utiliza muchísimo en la industria alimentaria y farmacéutica para conferir un color blanco.
Se ha observado en estos estudios como la exposición a este aditivo durante 100 días se asocia a la inflamación de bajo grado en el colon, al aumento del estrés oxidativo, al incremento de la permeabilidad intestinal e incluso a la exacerbación de la colitis



La administración de flavonoides como la quercetina o la naringenina inhibe la artritis inducida por dióxido de titanio puesto que reduce la producción de citoquinas y disminuye el estrés oxidativo. 
Además del efecto que tienen los flavonoides sobre la reducción del daño que puedan causar algunos aditivos, independientemente de estos también tienen por sí solos un efecto antiinflamatorio. En este estudio se observó como la naringenina, a concentraciones normales ingeridas en la dieta habitual a través de la naranja y el pomelo, tiene la capacidad de reducir la expresión génica del factor de necrosis tumoral alfa en los macrófagos. 


El bisfenol A es un químico que se utiliza mucho en los envases alimentarios. No sólo está en los plásticos de policarbonato, como los que tienen las botellas de plástico, sino también en las resinas epoxi que se utilizan para recubrir el interior de envases metálicos, como las latas de comida, por eso deberíais evitarlas siempre que podáis. Y además si utilizáis algún envase que lo contenga, nunca lo calentéis en el microondas o en el friegaplatos porque se puede descomponer y filtrarse al alimento.
 Se ha observado en estudios con ratas como el bisfenol A, a dosis más bajas de lo que está establecido como dosis diaria tolerable, es capaz de inducir hiperpermeabilidad intestinal, y este efecto es dependiente de la dosis. También es capaz de inducir hipersensibilidad visceral en respuesta a la distensión colorrectal .


Los salicilatos son sustancias parecidas a la aspirina que están naturalmente presentes en los alimentos, y al igual que ésta, tienen efectos antiinflamatorios.
La intolerancia a los salicilatos es una reacción de hipersensibilidad pseudoalérgica, ((donde ocurre una degranulación inespecífica de los mastocitos.)) Se dice que es una reacción pseudoalérgica porque aunque se manifiesta como si fuera una alergia, no interviene la inmunoglobulina E.
Una posible causa podría ser la sobreproducción de leucotrienos (mediadores inflamatorios) y sus metabolitos.






Los glutamatos, además de añadirse como aditivos, podéis identificarlos con esos números E, también se encuentran de manera natural presentes en algunos alimentos.


El glutamato es un aminoácido y forma parte de las proteínas. En los alimentos pueden estar unidos a una proteína o pueden estar en su forma libre. Cuando están libres y no unidos a proteínas, tienen la capacidad de potenciar el sabor de los alimentos. De hecho, los alimentos que son ricos en glutamato de manera natural, como el queso, el tomate, los champiñones y los extractos de carne o de levadura, se suelen utilizar a menudo para dar sabor al cocinar, y el glutamato monosódico puro se utiliza como un aditivo en los aperitivos salados, en sopas y en la cocina asiática.






Las aminas biógenas están naturalmente presentes en muchos alimentos y tienen la capacidad de actuar directamente sobre los vasos sanguíneos, dilatándolos, y por esta razón pueden causar migrañas, rubor, congestión nasal y muchos otros tipos de sintomatología.



Pincha aquí si quieres saber más sobre las distintas causas de histaminosis alimentaria no alérgica (déficit de enzima diaminooxidasa o DAO; fármacos o alimentos que bloquean la enzima DAO; producción endógena por alimentos que producen en el cuerpo su liberación; mastocitosis; aumento de la permeabilidad intestinal y alimentos que aumentan la absorción de histamina. También hablo del tratamiento farmacológico de la histaminosis según sea su causa y los alimentos que habría que limitar según sea la causa que te está produciendo la acumulación de histamina.

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